EL GENERAL JOHN STARLING

 

 

El comedor está casi al completo, unas  sesenta personas. Algunas han ocupado su asiento, otras se agrupan junto al Teniente Coronel RIGALT que en la entrada reparte invitaciones numeradas. En la mesa de la presidencia hay unas cartulinas blancas de identificación con los siguientes nombres: Generala AZNAR . General BASSEGODA. General STARLING. General de división SANCHEZ.   INMA A2.com.  GIGALT & GANGOSO. De espaldas al público: General ESPINOSA.  LAURA&MASCOO.  General BAÑERAS.  INMA ESTRUCH.  ARTURO & PEDRO y SEVILLA ¡QUÉ MARAVILLA!

A las tres en punto el general STARLING llama al móvil del Teniente coronel RIGALT. No lo coge. Lo intenta otra vez al cabo de un minuto. Tampoco. La cosa se complica, hay que actuar. Un guerreo zulú con una peluca negra a lo afro, una máscara de tela negra con dos pequeños orificios a la altura de los ojos, con su auténtica lanza y su escudo de piel de elefante, abre la puerta del cuarto de limpieza ubicado en el hall de la Torre Urquinaona, sale a la plaza, atraviesa la calle Roger de LLúria y entra en “L’ALTRA LLOSSA”, restaurante  donde se celebra una jubilación memorable: la del General STARLING, que al día siguiente cumple 70 años. El zulú forcejea con el tapón humano para poder pasar. Su objetivo es alcanzar la mesa de la presidencia, situarse en el centro y desde allí saludar ceremoniosamente al público.

A las tres y cinco el general inglés deja el vestíbulo, se coloca su auténtico casco de acero de la Segunda Guerra Mundial y hace el mismo recorrido. En la puerta del restaurante se encuentra con Laura & Mascoo, bollicao rubio de veinte años, estudiante de arquitectura, lleva puesto el auténtico gorro  del ejército rojo, con su estrella roja esmaltada. Se saludan  y entran cogidos del brazo. Desde el fondo del comedor una voz grita: El General  John Starling. El público se gira y aclama al  general que se descubre y saluda a todos  con los brazos abiertos. Después se sitúa en su sitio y dice: El General JOHN STARLING, JUAN ESTORNINO, SINE SOLE SILEO, JUAN ZARAGOZA, son una misma persona. Un piscis con ascendente piscis que haciendo autocrítica se considera un aprendiz de arquitecto, profesor universitario, escritor de relatos, cazador, pescador y también de cocinero. La vida es un teatro y tú tienes que decidir si quieres ser actor o público y la verdad, yo nunca me he conformado con ser público.

Voy a contaros un relato. El relato de mis cuarenta y dos años como arquitecto municipal. El hilo conductor del  mismo será la presentación de los componentes de la mesa y esporádicamente, el dialogo con algunos de los asistentes. La ironía necesita cómplices, por eso os voy a pedir  vuestra complicidad y vuestra máxima atención. Me encantaría que el relato os resultara interesante y entretenido. Solo faltaría que después del pastón que vais a tener que pagar por la comida, encima tengáis que soportar un tostón.

Hablaremos mucho de generales y de becarios. Ya lo entenderéis. Bueno, ¿Por dónde empezamos? ¿Izquierda, derecha? La mayoría silenciosa es de centro. Mejor dicho, de centro basculante. Basculamos a la izquierda o a la derecha según las circunstancias y el mensaje de nuestros políticos “ Fa trenta dos anys que el govegn municipal està  gepagtin la guiquesa. Centre esquega. ¿ I aga que toca?  Aga toca creag  la guiquesa. Centre dreta.” (Intento de imitar al alcalde TRÍAS con su dicción, ademanes y unas gafas de concha).

Os presento al General BASSEGODA. Mi primer jefe. Le conocí dos años antes de entrar por oposición libre en el Ayuntamiento de Barcelona en el año 1969. Como jefe de obra de una pequeña empresa constructora  y con la carrera recién terminada tuve la fortuna  de renovar la cubierta general  y el pavimento interior de tres mercados municipales. Simultáneamente  tuve igualmente el privilegio de construir  cinco Colegios Nacionales  proyectados por el General MATEO. Sólo  un becario de lujo con veintiséis años puede realizar tal hazaña. BASSEGODA como arquitecto  me enseñó lo que no te enseñan en las escuelas de Arquitectura. Insistió mucho para  que leyera “Los Ensayos” de MONTAIGNE  y el Cuaderno Gris  de JOSEP PLA. De Pla aprendí  algo que ha marcado mi trayectoria como persona: “la cosa que m’ha apassionat  fins al deliri ha estat el meu ofici.  Ho he sacrificat tot al meu ofici, però potser encara hi ha hagut una cosa que m’ha apassionat més: la meva llibertat privada, íntima i pública”.

Años más tarde conocí el manifiesto  de GUSTAVE COURBET,  famoso pintor francés, muy admirado por PAUL CEZANE y que recientemente fue de gran actualidad al subastarse un pequeño lienzo suyo, propiedad del  diplomático turco Khalil Bey que lo conservaba  en un baño de su residencia parisina. En el cuadro titulado  “El origen del mundo”.1866. Museo d’Orsay,  se aprecia un desnudo femenino con un primer plano focalizando el pubis. De COUBERT es esta memorable frase: “Cuando muera habréis de decir de mí que jamás pertenecí a ninguna escuela, a ninguna  iglesia, a ninguna academia, y sobre todo, a ningún régimen que no fuera el de la libertad”. Recientemente me cautivó también el manifiesto del periodista yugoslavo DANILO KIS : “ No seas presuntuoso, te parecerías a los criados de los príncipes.   No seas servil, los príncipes te tomarían por un criado.  No estés del lado del poder y de los príncipes porque tú estás por encima de ellos.”

Desde el punto de vista humanista hay una gran diferencia entre la formación académica de un arquitecto y la de un ingeniero. Archivolta quiere decir por encima del arco, como architectura quiere decir por encima de la técnica. Y si hablamos del proyecto de una guardería infantil la competencia y la responsabilidad del arquitecto es abrumadoramente superior a la del ingeniero  de instalaciones, cuyo ámbito se sitúa económicamente entre un 25 y un 30% del presupuesto.

Arquitecto culto, ecuánime y de una gran pulcritud BASSEGODA  me enseñó aforismos inolvidables: “Lo mejor es enemigo de lo bueno”. “En las grandes  colectividades no muestres tus habilidades”. “ El francés tiene el corazón a la izquierda y la cartera a la derecha”. “Nunca pasa nada”.

Durante diez años fue para mí todo un referente. Me acuerdo mucho de su padre, catedrático de construcción. La editorial Gustavo Gili le encargaba la traducción de libros escritos por sesudos ingenieros alemanes. Después de la traducción  se apreciaba como el texto  había crecido y mejorado notablemente  gracias a su aportación personal. También me acuerdo de su hermano JUAN BASSEGODA, el mayor erudito sobre la obra de GAUDÍ, la persona que ha conseguido publicar más cartas en la correspondiente sección de la Vanguardia y el  autor de una definición inefable. “El arquitecto es el vertebrado etéreo”. Si el hombre como especie en evolución  está en  el vértice  de la pirámide de los vertebrados, el arquitecto es el más etéreo de los hombres.

Creo que es el momento de aclarar lo de las graduaciones militares. Un técnico superior que llega a ser Jefe de Servicio es como un General de Brigada. Si alcanza el cargo  de Jefe de Unidad o de Director de Servicios, es un General de División. Si se queda en Adjunto es un Coronel y si es un técnico de grado medio, entonces se le considera un Teniente Coronel. Cuando una secretaria de dirección  ha trabajado más de diez años con un General, ha acumulado tanto poder como su jefe y pasa a ser Generala de Brigada. Os presento a la Generala ANSAR. Estoy convencido de que ella nunca habla en catalán en sus ratos íntimos.  Maite representa al ramillete de rosas, orquídeas y magnolias que durante la década de los setenta nos alegraron la vista a los marineros del portaviones de la calle Ciudad nº 5, al mando del Almirante SOLÁ MORALES.  Con edades comprendidas entre diecinueve y veintitrés años, Rosa y Lourdes, las dos Montses, Mercedes, Rosamón, María Dolors y Maite, fueron nuestras becarias de lujo. En la sala hay un diletante  apasionado con la música de MAHLER y con la de RICHARD STRAUSS de la película  2001 Una odisea del espacio. Le pregunto al teniente coronel J.P. ZARAGOZA: ¿Cuál de ellas te gustaba más? Por su simpatía, su cálida voz y sobre todo por sus increíbles ojos de color azabache, que me provocaban el síndrome de Stenhdal: Lourdes. ¿Y a ti teniente coronel AGUYÉ ? A mí me gustaba la “sueca”, que por cierto tú le sacaste el apodo. María Dolors, la delineante, tenía una cara preciosa con unos pómulos prominentes, siempre sobrados de color, y tenía un “tic” muy curioso. Momentos antes de cruzarse con un caballero, bajaba la vista y se miraba el canalillo,  su espléndido canalillo.

Maite, ha pasado mucho tiempo desde entonces. Dicen que a partir de los cincuenta las mujeres se vuelven invisibles y que en el teatro de la vida, los defectos y los años les traen “carácter” a los actores, y a las actrices solo desempleo. Dicen también que  con el paso del tiempo nuestros espejos se vuelven cada vez más impertinentes. Este problema lo hemos resuelto AGUYÉ y yo hace años. Te voy a contar un secreto ahora que no  está Víctor. Tenemos en el baño un espejo, aparentemente normal, que tiene un diminuto botón en la parte inferior del marco, que si lo pulsas el espejo se convierte en una imagen holográfica, que incluso te puede guiñar el ojo si mueves ligeramente tu cabeza. Si no recuerdo mal Alex tiene la foto, en plano americano, de Claudia Cardinale  de la película “El Gatopardo”. Yo tengo la de Marilyn Monroe de la película “Con faldas y a lo loco”. Y tú, ¿qué imagen te pondrías? Yo pondría indistintamente la foto de PAUL NEUMAN o la de ROBERT REDFORD de la película “Dos hombres y un destino”.

El general ESPINOSA fue mi segundo jefe. Después de la explosión ocurrida en el portaviones de la calle Ciudad con motivo de la descentralización, los técnicos también  fuimos impelidos   para ocupar nuevos destinos en los diversos espacios de la galaxia municipal. Él ha sido el único  que me ha visto llorar por un sobresalto (cabronada en lenguaje llano)  a cargo de una concejala socialista de Acción Social, que se hizo famosa porque su marido, abogado, muy bueno en derecho administrativo, ganaba un pleito tras otro en contra de los intereses del Ayuntamiento. El general ESPINOSA también vivió y no pudo evitar la mayor cabronada que me han hecho  durante mi carrera municipal. Un conocido Director de Servicios de Urbanismo, con talante de bulldog, se encaprichó con un joven arquitecto,  “un lápiz de oro”  emergente que trabajaba en el Plano de la Ciudad, presidido por  ERNEST MARAGALL, y forzó  una permuta,  de modo que ESPINOSA  se quedó sin arquitecto adjunto y yo fui destinado al Plano durante ocho meses. Menuda cabronada: un arquitecto que había  estado quince años construyendo edificios municipales, pasaba de la noche a la mañana a realizar sesudos estudios sobre la situación y numeración de edificios  de la vía pública. Fue moviendo los hilos de la política, como al final conseguí escabullirme y entrar a trabajar con mi tercer y último jefe, el General de División SÁNCHEZ, con el decisivo apoyo de la Generala Aleu. Los hilos los movió un senador socialista por Alicante,  amigo íntimo de mi hermano. Conocía y trataba en Madrid al senador socialista Maragall, padre de Pascual y Ernest. Fue él quien intercedió con su hijo para que me dejase salir del Plano.

El general Espinosa fue Premio de Arquitectura y Urbanismo Ciudad de Barcelona por la restauración del Mercado del Borne, junto con el constructor Arturo López Morales.

Si el arte es un juego… Si el arte es un juego… Por favor, Laura ayúdame… “Si el arte es un juego, la arquitectura es el nivel más alto del juego”. Os presento a LAURA & MASCOO, estudiante de Arquitectura de 2º. Curso. Ella representa a todos los alumnos que conocí en veinte años como profesor de Construcción de la E.T.S Arquitectura de la Diagonal. Lo de Mascoo es una broma. Hace poco, en  un interesante programa de TV dirigido por Manuel Campo Vidal  sobre los videoclips de 20” de hace unos 25 años, vi un anuncio televisivo de Judit Mascó, con 19 años, y la verdad, el parecido con ella  era impresionante. El coronel Iglesias presente en la sala, fue uno de mis alumnos.

Podría daros media docena de definiciones sobre la palabra ARQUITECTURA. Todos los profesores de proyectos  que tuve en la carrera, Carvajal, De la Sota, Fernández Alba nos dieron su versión. De todas las que he conocido me quedo con la de  Guillo Dorfles, Director del Politécnico de Milán en los años sesenta: El Diseño y por ende la Arquitectura, debe armonizar la funcionalidad y la capacidad lúdica en una fórmula de equilibrio. La más reciente  se debe a Carlos Ferrater: Ir de la geometría al paisaje por medio de la construcción, eso es Arquitectura. Volviendo al aforismo de Le Corbusier, es un juego de alto nivel con posibilidad de alcanzar un gran premio cuando el artefacto creado es bello, útil, duradero y económicamente sostenible.

El general BAÑERAS, en estos momentos arquitecto municipal de Tarragona, representa al equipo de personas relacionadas directamente con mi despacho  como arquitecto liberal. Estas personas son el Teniente Coronel Agüelo  que en los años sesenta  vivía en el Prat y conocía a un sinfín de payeses con los que conseguimos hacer permutas para edificar bloques de viviendas con constructores, que  en contraprestación nos  encargaban los proyectos. Serafín Blanco mi único y muy apreciado delineante durante más de veinticinco años. Octavio Rubió aparejador  en la segunda etapa, cuando  construimos varios bloques de apartamentos y viviendas unifamiliares en la zona costera de Roda de Bará y el Centro Cívico de San Pedro y San Pablo de Tarragona. Con Luís Bañeras, primero como estudiante y después como Arquitecto asociado  creo que proyectamos una arquitectura de un cierto nivel que  incluso  mereció algún que otro premio, como el 2º. Premio del Concurso del Cine Juventud de Hospitalet y la casa de viviendas en la calle Mayor nº. 43 de Alicante  que mereció  ser  seleccionada en el libro-catálogo de la Arquitectura de Alicante, editado en los años ochenta.

IMMA ESTRUCH representa al conjunto de directoras y directores de centros escolares con los que he tenido el placer, o no placer, de relacionarme profesionalmente. En general el balance ha sido positivo, a veces incluso muy positivo, en cambio, alguna ha sido hasta traumático. A menudo confunden su colegio  con su cortijo y creen que tienen la competencia para poner los geranios donde les place y elegir los colores  más guay para las paredes, arrimaderos y puertas.

En una ocasión  la directora del Conservatorio de Música  se encabritó conmigo porque no le gustaba  el color de la cerámica  de una conocida  marca inglesa,  en formato 10×10 cm., de color parecido  al verde de las carpinterías de madera  del Ensanche y  me amenazó con decírselo a su amigo el arquitecto Correa, quien le  desengañó al opinar que la elección era acertada. Con Imma tuvimos un cierto encontronazo a la hora de ponernos de acuerdo con los colores del CEIP  Pau Vila  pero al final llegamos a un cordial entente.

La inmensa mayoría de las directoras de las guarderías municipales padecen el síndrome del “horror vacui”, el horror al vacío, y por eso sobrecargan la decoración  de los espacios interiores, dando por resultado unos  ambientes  sobresaturados. Mal comienzo para algún niño que algún día podría ser arquitecto. El color puede llegar a ser un recurso facilón cuando el arquitecto es incapaz de aportar relevantes contenidos a su proyecto. Se trata entonces de gritar en vez de sugerir, y poner  el acento en lo banal, en lo anecdótico. Se puede aprender mucho  sobre el adecuado uso del color estudiando el trabajo cotidiano de los grandes modistos. En el número  especial de una revista de MODA, encontrarás, entre otros, los dos extremos: la paleta de colores ácidos, violentamente contrastados, de Ágata Ruiz De La Prada y la contenida y elegante utilización de tonalidades grises matizadas, que podemos encontrar en los últimos diseños de Calvin Klein.

ARTURO Y PEDRO, es el constructor   con el que he realizado  más proyectos RAM y de Obra  Nueva.  Pedro Ramírez de CONSTRUCCIONES PENTA representa al numeroso  grupo de constructores  que he tenido el placer de invitar a  este acto,  con los que creo que he tenido un buen filin.  También creo  que lo he tenido con sus encargados de obra y por eso he invitado también a Miguel Ángel y Francisco. He aprendido  mucho de los encargados, en especial  de  Miguel Planas, el primero que tuve durante dos años recién acabada mi carrera. Con los años creo  que ellos también han aprendido algo de mí.

SEVILLA, ¡QUÉ MARAVILLA! El Director de INSTALSELMA representa a los instaladores que he conocido a lo  largo de todos estos años.  Supongo que  se acordarán   de algo  que les he comentado en las obras: el excesivo protagonismo  que puede llegar a asumir un enchufe,  un termostato o un cuadro auxiliar  en medio de una pared y que impide que un elemento decorativo relevante, como puede ser  un cuadro, se pueda colocar en el lugar idóneo. Esto no se lo enseñan a los ingenieros  industriales en sus escuelas y por lo tanto ellos tampoco lo exigen a los instaladores, ni estos a sus operarios. Dani Sevilla también está aquí porque es un crack contando chistes.

GIGALT & GANGOSO, mi amigo Juan Rigalt, perito industrial a la vieja usanza,  representa al conjunto de técnicos de grado medio: los antiguos peritos y aparejadores  y los recientes Ingenieros y Arquitectos técnicos con los que he tenido el placer de trabajar como compañeros de servicio o como jefes de obra de las empresas constructoras. También está aquí porqué ha sido mi impagable colaborador en la organización  de este acto y porque es otro crack contando chistes.  Cuando cuente el de los dos gangosos, yo recomiendo a los caballeros  que se desabrochen el cinturón, como sistemáticamente  hace el teniente coronel Fonseca.

Igualmente he considerado oportuno invitar a Jaume Giralt y Joaquín Masubens  carpintero y herrero, respectivamente. Ellos representan  a los innumerables industriales que he tratado a lo largo de mi carrera. Reconozco que estoy en deuda con muchos de ellos por los valiosos conocimientos que me han transmitido.

Todos os habréis preguntado el por qué de la ausencia  de una persona  clave en la composición de la mesa de la presidencia. Durante más de treinta años  Ella nos ha sobrevolado a todos como un águila protectora, en un vuelo majestuoso, como un pigargo. Todos los que la hemos conocido le debemos mucho y algunos, como el general SÁNCHEZ, yo mismo y dos funcionarias de la planta 4ª. de la Torre Urquinaona,  le debemos muchísimo. Y precisamente los que más le debemos, hemos sido, en determinados momentos,  quienes más la hemos defraudado. Pues no está aquí esta tarde por un accidente, un cortocircuito producido  en la sala de máquinas del IMEB de la Plaza de España en Junio del 2008. Para paliar en lo posible esta notable ausencia, he considerado oportuno invitar a la persona que en estos momentos  tiene la cabeza mejor amueblada de las que trabajan en la planta 4º. del Consorcio: Imma Aleu 2.com.

Hablemos además de otras personas ausentes. Me hubiese encantado contar con la presencia de los coroneles Arenaza y Leach. Siempre les admiré. Arenaza destacó como especialista, a escala nacional, en Arquitectura Deportiva. Leach,  inspirándose sutilmente  en la obra de Louis Kahn,  proyectó las mejores escuelas municipales de los años setenta. También hubiera disfrutado con la presencia de la arquitecta municipal que más ha destacado de la promoción de “los lápices de oro”.  Su arquitectura aporta la máxima emoción con el mínimo gesto, o sea la excelencia. Me refiero a la generala Aguado, que se ha disculpado por no poder asistir a este acto. También deseaba que viniera el general Mateo. Hubiera aprovechado la ocasión  para decir que él había proyectado una veintena  de Colegios Nacionales, y  que yo tenía en mi haber más de treinta escuelas bressol, y pensando si alguna de estas cifras habría alcanzado el nivel de un record,  he caído en la cuenta de que hay un ingeniero, el general Marco que ha proyectado las instalaciones de unas sesenta escuelas bressol, las mías, las del general Becario y las de otros arquitectos. Eso sí que es un record GUINNES.

Y terminamos la presentación con el general de división  Sánchez, mi jefe durante los últimos veinticinco años. Ni siquiera había terminado la carrera cuando entró en el cuartel general del Torrent de l’Olla comandado por el General de División Pujadas. Era un auténtico becario  que coincidía con el Teniente Coronel Fonseca, un becario de pantalón corto  y con el Teniente Coronel Yarto, otro becario que simultaneaba  los estudios de aparejador con una actividad sorprendente, la de un maniquí  moviéndose con elegancia  en las pasarelas de moda organizadas por Paco Flaqué.      

Sánchez pasó al acorazado de la c/.Lérida comandado  por el almirante Carreras. Curioso personaje  el Almirante Carreras. De Figueras, catedrático de Estructuras, hablaba como el  Conceller Nadal, haciendo grandes pausas y masticando las  palabras. Te miraba fijamente  y antes de soltar la  primera  palabra  levantaba un centímetro el mentón.  Al igual que el  intrépido General Birulés (que durante la guerra civil pilotó un POLIKARPOFF 15), ocupó un pequeño despacho como Asesor Técnico y al cabo de poco  tiempo pidió la excedencia.

Carreras reunió  un grupo de ingenieros, algunos de ellos becarios,  y organizó un equipo que por primera vez iba a gestionar el mantenimiento  de los edificios del Ayuntamiento de Barcelona. De la noche a la mañana se nombraban media docena de generales de brigada, algunos de los cuales  fracasaron en su intento  por inexperiencia y en algún caso por falta de ética. El general Sánchez fue avanzando  en su carrera  ocupando plaza  en los cuarteles generales de la Zona Franca, Mercabarna, Bárkeno , Plaza España y Torre Urquinaona. Una carrera brillante que se ha apoyado en tres pilares propios de su arquitectura interior, INTELIGENCIA, DEDICACIÓN ( trabajando  más de doce horas diarias durante veinte años) Y  HABILIDAD ( la habilidad propia de un cardenal veneciano). También se ha sustentado  en tres puntales externos: la generala Aleu y los generales Marco y Zaragoza. Sin los tres su carrera no hubiera sido la misma, y no hay que olvidar que sistemáticamente ha utilizado  un  recurso tecnológico, que sin ser de última generación, él ha demostrado que es muy útil y eficiente. En el segundo cajón de la mesa  de su despacho siempre ha tenido a mano un pequeño maletín con una docena de cables eléctricos calibrados.  Con un  artefacto como ese se puede puentear a una secretaria de dirección, un aparejador, un ingeniero, un arquitecto, e incluso hasta a un contratista. ¿Verdad que sí Navas?.

Durante veinticinco años nos hemos soportado de forma estoica y eso sí, muy educadamente. Ha sido una relación difícil porque  Juan Zaragoza es una persona difícil y si no que se lo pregunten a algunas directoras. También tiene muy mala leche. La tiene cuando una Regidora, Gerente, Director de Servicios, o  becario, le  ningunea de forma descarada. “El  humor y la ironía sirven fundamentalmente para sobrevivir, para aguantar en un mundo, en el que si las cabronadas sirvieran para llenar diques, no habría escasez de agua”. Con esta frase de Víctor Alba, el creador  del Capitán Trueno, encabezaba yo una carta que dirigí al gerente del IMEB, para protestar por la penosa maniobra del Director de Servicios, un tal  Rius, que durante varios meses estuvo bloqueando el pago del Kilometraje de los técnicos que dirigíamos obras. En aquella época hubo gran interés por parte de determinados cargos municipales en desmantelar  la Unidad del general Sánchez ubicada en el Bárkeno. Unos años  antes, escribí otra carta a Marta Mata, Regidora de l’Àrea  d’Educació, protestando por la incorrecta actuación de la Directora de Servicios Irene Balaguer que se anticipó a la inauguración de la Escola Bressol CADÍ, de excelente diseño, invitando a Maragall a visitar la escuela sin avisar al general Sánchez y a mí.

Con motivo de la Exposición sobres Escuelas Bressol  celebrada en la Virreina  en el año 2002, con Eva Martínez como  comisaria, y Pascual Salvador como diseñador, tuve una acalorada discusión con la comisaria porque se pretendía presentar exclusivamente un enfoque pedagógico, ignorando  el enfoque arquitectónico de la exposición. Creo que la discusión sirvió  para presentar una exposición  más equilibrada  y arrancar el compromiso de editar un libro sobre escuelas bressol. Ese libro que lo promovió la Regidora  Marina Subirats, tardo demasiado en editarse y al final quien se llevó la gloria fue la actual Regidora Montserrat Ballarin.

Hace  dos años escribí otra carta a los gerentes del IMEB  y del Consorci d’Educació, protestando por considerar muy arbitraria la selección  de las obras que iban a glosar el libro. Solo me contestó el gerente del IMEB, que hizo recaer la autoría de la selección en dos personas: la regidora, catedrática de Derecho  y el director de Servicios, ingeniero industrial. En la carta yo proponía al arquitecto Josep Martorell del Equipo BMM  como único responsable de la selección.

Mi última carta la dirigí hace unos meses al Presidente del Tribunal del Concurso para  asignar entre otras tres plazas de técnico de grado medio, en mantenimiento de edificios escolares. En la carta  venía a decir que una vez recusado un miembro clave del tribunal, con título de arquitecto, se producía un vacío competencial y proponía veladamente que yo, como  Asesor Técnico, era la persona más adecuada para cubrir ese vacío. El general Sánchez cubrió el vacío y fueron  dos generales ingenieros los que valoraron las aptitudes de una docena de tenientes coroneles en Arquitectura. Así ha ocurrido más de una vez, el General de Brigada se echa a una piscina con muy poca agua para defender su autoestima y algo más, mientras el General de División otea, impávido, la línea del frente.

Com en un matrimoni de carders de llana hem cardat molt poc y en l´última etapa  de nostra relació, profesional, el general Sánchez m’ha donat el salt amb un general  BECARI molt més jove, mes inexpert i mes arrogant.

Supongamos que tardo seis meses en jubilarme. En tal caso me veo en el mes de Junio compartiendo un pequeño despacho con el general Sánchez, ambos como asesores técnicos, mientras en la planta 4ª. de la Torre Urquinaona los dos generales de brigada se disputan la segunda estrella de cuatro puntas. Veo también a más de un gerente y a dos Capitanes Generales chaqueteando para no perder sus cargos. Sólo es una conjetura, porque se pueden dar otros escenarios. Nos pasamos la vida haciendo conjeturas que la mayoría de las veces no se cumplen.

Hay un libro muy interesante  de Edward de Bono: “Seis sombreros para pensar y tomar decisiones” en el que recomienda ponerse seis sombreros diferentes antes de tomar una decisión importante. Cada sombrero toma partido por un enfoque diferente de la cuestión. El de color blanco aporta la información (cuanto más, mejor). El rojo, la opción abierta y emotiva (a veces, casi pasional). El negro, el enfoque pesimista. El amarillo, el enfoque optimista. El verde, el pensamiento transversal (propio de las inteligencias privilegiadas) y por último, el azul, la organización, la logística, el método y el procedimiento. Os voy a enseñar los sombreros que he utilizado a lo largo de mi carrera en todos los ámbitos. El casco de las obras, diseño  personalizado de Armani con el emblema  del compás jalonado con entorchados plateados. El gorro de caza, también personalizado con plumas de azulón, becada, faisán, perdiz y arrendajo junto con un colmillo, un rabo de jabalí  y una bala sin explosionar, encontrada en una trinchera de la Batalla del Ebro.  La gorra de pesca, de color azul, también personalizada con la palabra bordada JAZZ (Juan Andrés Zaragoza Zaragoza). El gorro de cocinero, mi último hobby y  ¡maldición¡  ¡Esto es una broma pesada¡ ¡Esta gorra no es mía ¡ . El general Starling ha sacado  de la bolsa una gorra negra, de algodón, con un pequeño logo de color blanco en forma de canguro y la lanza al público diciendo: la sombra del gerente calvo estresado me persigue  hasta el último momento. ¡Joaquín ¡te la regalo, es nueva, te servirá para cubrirte la bóveda! Queda un solo gorro envuelto en una paperina roja. El General dirigiéndose  al público dice: Coronel Canals, por favor ven aquí. Juan Canals es el arquitecto adjunto recién  ingresado en el Consorcio de Educación. Su etapa de becario queda lejos. El General saca una montera negra, se la coloca en la cabeza. Se la quita, saluda al público girando el cuerpo con el brazo en alto y dice: ¡Juan, de arquitecto adjunto a arquitecto adjunto  te doy la alternativa ¡. Los arquitectos se abrazan. Canals se pone la montera y saluda al público con la montera en la mano.¡ Recíclate Juan !, recíclate. Y vosotros también, todos los técnicos tenéis que reciclaros. Y resiste Juan, resiste. Vienen tiempos difíciles. No te arrimes demasiado al toro, torea, torea… Alguien del público señala al general Sánchez y exclama: ¡Él te enseñará a torear ¡. Otro le jalea: que hable, que hable ¡. El general Sánchez se resiste a hablar, de pié se mueve nerviosamente detrás de la mesa, duda y al final dice: Del tema personal no voy a decir nada. Hablaré del tema laboral. Juan no ha dicho que estuve tres años en la Plaza San Jaime, antes de ir a la calle Lérida. A raíz de un informe tuve un desencuentro con el arquitecto Mateo. No es real que haya una pugna entre ingenieros, arquitectos o economistas. Lo importante es que todos somos compañeros.

El teniente coronel Rigalt pregunta si alguien quiere decir algo más y toma la palabra:

De Juan A Juan,

Todo pasa y todo llega. Parece que fue ayer, pero ya han pasado 42 años desde que llegaste de tu querida Alicante para incorporarte en el equipo de Técnicos del Ayuntamiento de Barcelona. De estos 42 años, casi la mitad y en dos etapas diferentes he tenido la satisfacción de compartir centro de trabajo contigo.

Creo que tiempo suficiente para permitirme dar una opinión sobre tu persona, acertada o equivocada, aquí te la expongo:

Te considero un profesional HONESTO, con mayúsculas, honesto en pensamiento, en los proyectos y en la dirección de obra. Capaz de transmitir al conjunto de la obra, seguridad, decisión y movimiento.

Dispones de gran capacidad de trabajo, eres organizativo, gran detallista. Te considero aplicas la sencillez en las formas, atrevido con los colores y audaz con las innovaciones, pero siempre respetando un gusto exquisito y armonía del conjunto.

Eres un gran defensor de tus ideas como no he conocido a nadie. Sincero en demasía, según mí entender. Como ha dicho recientemente el entrenador del Málaga señor PELLEGRINI, es de sabios pensar lo que voy a decir, antes que decir lo que pienso.

Tenaz, trabajador incansable como pocos y lleno de gran vitalidad, capaz de hacernos reír y llorar al mismo tiempo.

Nosotros que hemos tenido la gran suerte de vivir profesionalmente los años del desarrollo entre los 60 y los 90, hemos disfrutado de una época en la que aunque los medios eran pocos, las necesidades y las ilusiones eran muchas. Y afortunadamente las normativas, reglamentos y códigos técnicos a cumplir eran mínimas.

Una época en la que éramos muy pocos profesionales para mucha tarea a realizar, una gran suerte, todo lo contrario de lo que les sucede a nuestros jóvenes en la actualidad. Malos momentos para ellos.

Bien, atrás te quedan tus obras, que son muchas y buenas (cuidado, solo estoy hablando de las constructivas), aunque te has resistido como un valiente ahora te ha llegado ver los toros desde la barrera.

No soy el más idóneo para darte consejos, pero te diría que en esta nueva etapa no te acomodes, madruga, mantente en forma, comunícate, no te sientas nunca un  trasto inservible, incorpórate a los cambios y avances del momento. Sigue disparando y aprovechando de tu experiencia, hazlo siempre con precisión y en los momentos apropiados con cariño y sensualidad.

Disfruta con los tuyos de la vida tranquila y placentera que te toca vivir y que sea lo más larga y feliz en compañía de tus seres queridos.

UN ABRAZO

JUAN RIGALT

 

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La gente se pone de pie con intención de irse. El general Starling en voz alta exclama: Un momento por favor, vamos a sortear un regalo sorpresa entre los asistentes. Servirá el nº. rojo que cada uno de vosotros tiene en la invitación. Sentaos por favor.

En el fondo de la sala hay un pequeño reservado donde cuatro personas han seguido atentamente el curso de la celebración: Elena de la estirpe de la generala Aleu; Daniel y Gonzalo hijos biológicos del general y Laia hija de su corazón. Gonzalo es un free lance que con su marca NOPIUN ha cosechado varios premios a escala nacional en el diseño de páginas web. Entre sus clientes se encuentran varios restaurantes de Barcelona con una estrella Michelin. Laia, nacida en Dian Bay, en la Costa del Mar de la China, junto a la frontera del Vietnam, dentro de treinta años, con cuarenta y tres, con amplios conocimientos de catalán, castellano, inglés y mandarín, y dotada de una notable inteligencia transversal será la Presidenta de la Provincia nº. 101, la antigua Península Ibérica, la más occidental del IMPERIO.

Laia se levanta, se acerca a la mesa de la presidencia y extrae la papeleta premiada, el nº. 19. El teniente coronel Toni García se dirige a recoger el premio muy ufano. Encima de la mesa hay un bote de conserva semiabierto, totalmente oxidado y con algún que otro agujero cerca de la base. Lo coge, termina de abrirlo y de su interior extrae una lata de aceitunas pequeña. Toni la toma y hace ademán de marcharse. El general le invita a abrirla y de su interior salen unas olivas sin caldo y un pequeño objeto en forma de disco envuelto en un trapito. El General dice: Oscar Tusquets afamado arquitecto y premiado diseñador de fama internacional opina que la mayor aportación de España al diseño internacional ha sido la oliva rellena de anchoa. El premiado abre el envoltorio y muestra una moneda de plata, un dólar americano de 1922. En el anverso hay una cabeza femenina con un tocado muy parecido al de la Estatua de la Libertad, y en la otra cara un águila pescadora con su collarín de plumas blancas, un pigargo. 

 

 Barcelona 4 de marzo de 2011

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2 comentarios el “EL GENERAL JOHN STARLING

  1. Peter dice:

    el mejor blog que he leido. llevo 3 horas de lectura. un placer leerte.

  2. El otro día, buscando en Internet por dientes de cachalote me lleve una gran sorpresa cuando vi la colección que tiene, sobre todo el diente que aparece con los dibujos del carruaje. Yo adquirí uno igual, que si no es el mismo, hace 19 años en un anticuario y me gustaría saber algo mas a cerca de él.
    En cuanto a sus blogs, me parecen muy ilustrados y sobre todo culturalmente muy didácticos no deje usted de tener esas inquietudes y así probablemente estemos mejor documentados.
    A disfrutar de su jubilación. Un cordial saludo.

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