LOS ARTESANOS DE NUESTRAS VIDAS.

 

En tiempos de escalafones cibernéticos insustanciales, les pido un minuto: haga una lista de tres actores secundarios de su vida cotidiana. Tres personas de las que ignora su apellido y su vida, simplemente tres personas que le hacen agradable el día a día.

– Hoy tengo angulas.

-Montse hoy no espero en casa a nadie que las merezca.

A mediados de diciembre mi pescadera tenía, hecho excepcional, angulas. Digo “mi pescadera” y no mi editora o mi doctora o mi asesora fiscal porque uno es de vicios clásicos y de ideas contadas.

Un hombre sin pareja necesita mas una pescadera de confianza que una suegra de confianza. Yo veo una señora y en cinco minutos ya distingo:

– ¡Es una suegra de las que te quieren como un hijo!

En cambio veo unos percebes – mira que son tontos –, un mero –otro que tal – o unas sardinetes – fresca como putas – y necesito la verdad, artículo muy caro en la vida. Me planté hace quince años por primera vez en el puesto de Montse, en el mercado de la la Estrella, donde Gracia huele a Guinardó, y con el corazón partido – me habían enredado con unas gambas – le ofrecí fidelidad:

– Yo no entiendo de pescado: compro poco y quiero lo mejor. Si no tengo para pagar gambas frescas, como pan con aceite y sal. Y ya sé que la buena vida es cara. Tú misma…

La relación ha sido provechosa y en estos años, Montse ha sabido de mi vida, mis novias y mi paternidad mas que muchos amigos. A su buen criterio, este o aquel capricho de su puesto eran para esta o aquella amiga. Entre lo que veía, lo que le contaba o intuía…Hablar, lo que no está escrito. Se ponía por montera la teoría de ciertas clientas que reservaban caprichos y dispendios para “las ocasiones”.

– Me dice una señora de mas de 0chenta años, que el cava es para las ocasiones….¡No te jode!

¡Para ocasiones está la vida! Por eso disfruto tanto cuando entro en el Turris a comprar pan y veo a María, pimpante y guapetona, que me aconseja esta o aquella barra, al igual que muchas de sus compañeras. O en el Central, café del bueno, café de la calle Calvet, cerca de la redacción, gran equipo profesional y humano. Son personas cuyos apellidos ignoro, cuyo trabajo disfruto y cuya humanidad reporta tantas o mas satisfacciones a los demás que las que pueda dar el ministro de Medio Ambiente, un confesor o el mejor abogado mercantilista. Gente que se gana de sobra el sueldo.

Anteayer, sábado, me quise dar un homenaje. El puesto de Montse estaba cerrado el sábado anterior y el anterior y supuse que andaría de vacaciones, excepcionalidades de quienes vivimos solos y nos ponemos “las ocasiones” por montera.

– ¿No lo sabías? Falleció el 28 de diciembre. La encontraron muerta.

No te jode…

 

Muchas gracias a Joaquín Luna.

 

Jonh Starling.

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